La naturaleza
de este tipo de enfermedades y lo tardío del inicio
de las terapias hacen que existe un alto índice de
discapacidad en los pacientes, por lo que es muy importante
incluir dentro del tratamiento un plan de rehabilitación
adecuado que permita al paciente poder recuperar y mantener
en lo posible su independencia y libertad de movimiento.
La medicina del paciente discapacitado
apunta a tres aspectos del proceso mórbido. Un primer
aspecto que se refiere a las secuelas patológicas a
nivel de un órgano, como por ejemplo pérdida
de una extremidad o cierto déficit sensorial, es lo
que llamamos la Deficiencia. Un segundo aspecto funcional,
la Discapacidad, que es la restricción o ausencia (secundario
a la deficiencia) de la habilidad de una persona para realizar
una tarea o actividad dentro de un rango considerado humanamente
normal (discapacidad de marcha, de vestuario, de traslado,
etc). Un tercer aspecto social, que se refiere a la pérdida
de roles en relación a la discapacidad (por ejemplo
el rol laboral).
La meta de los programas de
Rehabilitación es obtener el máximo nivel de
independencia de sus pacientes, tomando en cuenta sus capacidades
y aspiraciones de vida.
La Fisiatría es la
especialidad médica que se ocupa fundamentalmente de
la Rehabilitación de personas con patologías
motoras. Para esto trabaja básicamente tres grandes
áreas: La Medicina Física, la Medicina de Rehabilitación
y los estudios electrofisiológicos. El Fisiatra coordina
el equipo de rehabilitación, el cual está constituido
por múltiples profesionales que desde cada una de sus
especialidades ayuda al paciente a una más integral
capacitación, utilizando idealmente el modelo transdiciplinario
de atención. Pueden conformar este equipo entre otros:
Kinesiólogos, terapeutas ocupacionales, fonoaudiólogos,
psicólogos, asistentes sociales, enfermeras de rehabilitación,
auxiliares entrenados, personal administrativo, médicos
especialistas en las patologías de base, psiquiatra,
ortoprotesistas, el paciente, su familia, grupos de autoayuda,
etc.
El Fisiatra actúa a
nivel de enfermedades en fase aguda, crónica y secuelar,
tratando y evitando complicaciones a nivel del aparato musculoesquelético
y visceral, fundamentalmente aquellos derivados del sindrome
de inmovilización y procesos deformantes musculoesqueléticos.
Los métodos de manejo
son los agentes físicos, los métodos de retroalimentación,
infiltraciones, estimulación neuromuscular, ortesis,
prótesis, prescripción de ejercicios terapéuticos,
tecnología asistiva, farmacoterapia específica,
nutrición, otros.
Los grandes problemas en rehabilitación
son los cuidados primarios del paciente discapacitado, la
rehabilitación del paciente pediátrico, los
adultos y niños con discapacidades congénitas,
la rehabilitación geriátrica, la espasticidad,
la inmovilización, las alteraciones del movimiento,
las escaras, la disfunción neurógena vesical
e intestinal, discapacidad y sexualidad, emergencias en rehabilitación,
problemas vocacionales.
Los desórdenes específicos
más relevantes en rehabilitación son la rehabilitación
en enfermedad cerebrovascular, post TEC, esclerosis múltiple,
lesión medular, pacientes oncológicos, rehabilitación
cardiovascular, dolor crónico, amputados, parálisis
cerebral, dolor lumbar, osteporosis, artritis, enfermedad
vascular periférica, quemados, medicina del arte y
del deporte, desórdenes de trauma acumulativo, rehabilitación
de los reemplazos totales de cadera y rodilla, rehabilitación
de mano, etc.
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